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La Evaluación en el aula de telesecundaria
La evaluación es el proceso de identificar, obtener y proporcionar información útil y descriptiva acerca del valor y el mérito de las metas, la planeación, la realización y el impacto de un objetivo determinado, con el fin de servir de guía para la toma de decisiones, solucionar los problemas de responsabilidad y de promover la comprensión de los fenómenos implicados.
¿Cómo evaluar en el aula?
1. Determinar el encuadre de evaluación.
Establecer y ponderar de manera clara y precisa los aspectos generales a evaluar junto con los alumnos para llevarlos a la reflexión sobre la importancia de consolidar conocimientos y competencias.
Por ejemplo:
Evaluación continua 40%: el trabajo en clase, las tareas, la participación así como las competencias generales y específicas, y ejercer la evaluación formativa incluyendo aspectos cuantitativos y cualitativos.
Examen 40%: Aquí deben particularizar tipos de reactivos, establecer el valor de cada uno, y los conocimientos y competencias que se incluyen.
Portafolio del alumno 20%: Los estudiantes pueden tener un conjunto de carpetas de papel pegadas en forma de acordeón en las que depositarán aquellos trabajos o evidencias de sus aprendizajes.
2. Organizar el tiempo no sólo para el desarrollo de aprendizajes, sino también para evaluar.
Un aspecto que permite ahorrar tiempo , importante a considerar ya que norma deben entregarse evaluaciones parciales en periodos bimestrales según el Acuerdo 696 (2013). Además de planear las clases, los maestros pueden elaborar un cronograma donde el bimestre o el bloque se dividan y a partir de ese esquema organicen la temporalidad de desarrollo de aprendizajes esperados.
3. Organizar monitores de evaluación en tu grupo.
Los alumnos pueden ser parte del proceso de evaluación, si lo que se busca es optimizar el tiempo efectivo dedicado a coordinar las clases, y al registro y control de insumos e instrumentos para evaluar a los educandos.
Cada monitor registra en un formato la calificación asignada, excepto la suya, pues hay un monitor de monitores, y a él es a quien que se le rinden cuentas de sus trabajos. Como puede apreciarse, la participación de los alumnos puede ayudar al docente a optimizar el tiempo en aula.
4. Usar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para evaluar.
Las nuevas tendencias educativas exigen al docente el uso y dominio de las TIC, como el manejo de hojas de cálculo o números para que sea capaz de diseñar su propio esquema de evaluación y así, optimizar el proceso de evaluación y calificación.
5. Analizar los resultados con los alumnos para tomar decisiones.
En esta importante fase debemos dedicar tiempo para:
La reflexión del alumno: el estudiante analiza los niveles de logro alcanzados, sus áreas de oportunidad, y toma decisiones para lograr sus metas académicas.
La reflexión docente: el docente debe guiar la reflexión del alumno y compartir compromisos y decisiones. Se espera que las decisiones pedagógicas sirvan a la mejora de los aprendizajes y a los fines de profesionalización de los docentes.
6. Reorientar aspectos metodológicos de acuerdo con las decisiones tomadas.
En resumen, reorientar aspectos metodológicos implica ejecutar cuidadosamente las decisiones tomadas después de una reflexión y rescatar la información relevante para determinar su pertinencia e implicaciones. Si la información no funciona, es necesario desecharla y buscar otras alternativas.
7. Ejercer una evaluación transparente y pública.
Ejercer una evaluación transparente y pública implica que el docente debe explicar claramente su metodología, instrumentos y análisis de evaluaciones a toda la comunidad escolar. De esta manera, se asegura que los procesos se hayan realizado de manera justa, sin manipulaciones y respaldados por evidencias. Los alumnos y padres de familia pueden hacer preguntas para aclarar cualquier duda sobre la evaluación.
¿Qué dificultades enfrentan los alumnos y qué resultados y beneficios deja esta propuesta sistemática de evaluación?
Cuando los alumnos son parte de los procesos de evaluación le damos a ésta un sentido formativo. La diferencia está en que el docente y sus alumnos elaboran de manera conjunta instrumentos de evaluación basados en los aprendizajes esperados. Este cambio de sistema permite a los alumnos deshacerse de la noción del profesor como único evaluador y pasan a ser más responsables de su aprendizaje y desempeño.
Notas de clase:
Las tareas de evaluación y desempeños auténticos, se basan en situaciones propias de la vida real, ya que, hay mil formas de resolver.
Un problema o situación que no se relaciona con la vida real no tiene sentido.
En las escuelas se trabaja a menudo con situaciones de aprendizaje disciplinares descontextualizadas, se propone cambiar a situaciones plausibles que conlleven a la reflexión, con actividades que tengan un propósito y conduzcan al alumno a crear conocimiento significativo y auténtico en el cual puedan autoevaluarse, estas mismas situaciones resultan más motivantes y atractivas a la vez que aumentan la relevancia de la información. Hace falta ponernos en situaciones reales donde los conocimientos teóricos hagan sentido.
habla sobre los estudiantes en el comportamiento de una disciplina en escuela ,también que el maestro sepa solucionar problemáticas en el aula y en las demás materias el maestro debe dar fundamentos sobre las ideas sociales dentro y fuera del aula también como docente el analizar la lista de valuación es sumamente importante para saber que están aprendiendo y el cómo van avanzando a veces sólo los alumnos y no toman conciencia al tomar lectura , la tarea auténtica es importante ya que son importantes para hacer una buena educación.
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